Corrigieron en niño raro aneurisma estudiado desde su nacimiento
Miercoles, 17 de Junio de 2026
en la Unidad Neurovascular


La malformación vascular denominada aneurisma de la vena de Galeno es una malformación bastante poco frecuente. Entre sus afecciones, provoca un sobreesfuerzo cardíaco en recién nacidos y niños de hasta 4 años, edad en que es óptimo poder intervenirlos -preventivamente- para corregir esta condición congénita, según explicó el jefe de la Unidad Neurovascular, Dr. Martín Einersen. “En ocasiones, estos menores hacen insuficiencias cardíacas agudas, así que hay que tratarlos rápidamente”.
Es así como los profesionales de la Unidad Neurovascular realizaron el seguimiento de un pequeño que sufría de esta condición. Lo hicieron desde su nacimiento bajo control junto a cirujanos cardíacos infantiles y su desarrollo neurovascular por más de tres años, hasta que el pasado 10 de junio llegó el momento adecuado para realizar el procedimiento.
"Este niño, afortunadamente, no tuvo problemas graves. Sólo una pequeña insuficiencia cardíaca que fue manejada con medicamentos y se mantuvo estable. Obviamente, es mejor tratar a un niño más grande que a una guagua, así que esperamos que creciera y lo tratamos para evitar que este problema aumentará conforme al desarrollo del menor y evitar futuras complicaciones cardíacas y cerebrales", añadió el jefe de la Unidad Neurovascular. Además, agregó que "lo que hace esto, es desviar la sangre que va al cerebro directamente a una vena provocando una menor perfusión cerebral, lo que afecta el desarrollo del niño". ¿Qué se hace entonces? Se realiza una oclusión de la malformación para evitar que ese flujo sanguíneo no se obstruya y desvíe de golpe. “Es como poner una barrera a una autopista y reducirla drásticamente a una sola vía, cortando el flujo de irrigación al cerebro en su parte posterior, lo que puede provocar graves problemas", comparó Einersen, a modo de ejemplo.
La intervención la hicieron en conjunto con un médico de un hospital de niños bonaerense, el Dr. Flavio Requejo, con vasta experiencia en estos casos, con quien discutieron telemáticamente su condición y luego viajó a Concepción para asistir a sus colegas del Guillermo Grant Benavente.
Finalmente, el jefe del área neurovascular penquista dijo que el niño está en buenas condiciones. Su problema fue embolizado tapando -literalmente- la fuga sanguínea, desviada erróneamente en su etapa embrionaria, lo que permitió que el corazón ahora irrigue correctamente el flujo hasta su cerebro. "Era el momento justo de tratarlo para que siga con su desarrollo normal", concluyó Einersen.