Emergencia con legumbre movilizó a dos equipos del HGGB
Lunes, 18 de Mayo de 2026
para salvar la vida de un menor


Un poroto crudo que se alojó en el bronquio derecho de Youssef, de un año y siete meses, desencadenó una cirugía de alta complejidad en nuestra institución, que requirió una coordinación poco frecuente entre los servicios de Otorrinolaringología y Cirugía Cardiovascular.
Derivado desde el Hospital Higueras ante el riesgo de obstrucción traqueal total, el pequeño llegó con el pulmón derecho colapsado y en insuficiencia respiratoria aguda. "En nuestro servicio es la primera vez que se realiza un cuerpo extraño de vía aérea superior con el apoyo de Ecmo, y a nivel nacional probablemente es el primero que se realiza en un hospital público", señaló el jefe del Servicio de Otorrinolaringología, Patricio Ulloa.
La legumbre ingresó por la nariz del infante y quedó alojada en su árbol respiratorio, donde estuvo casi 24 horas absorbiendo agua. Su tamaño durante la intervención era superior al de la tráquea y hacía que retirarlo por vía convencional representara un riesgo extremo. "El pequeño generó una insuficiencia respiratoria aguda que requirió intubación y manejo con ventilación mecánica", explicó el cirujano Gino Marisio, quien lideró el procedimiento. Extraerlo podía provocar que quedara atrapado en la laringe, "lo que era una situación de extrema gravedad, porque no se podría ventilar al niño". Ante eso, se incorporó la oxigenación extracorpórea (Ecmo), lo que "permitió hacer la cirugía de forma mucho más segura, al ser un paciente muy pequeñito, con una vía aérea estrecha, y pulmón completamente velado, en insuficiencia respiratoria, con un poroto que llevaba mucho tiempo dilatado. Nosotros anticipamos que sería muy difícil de sacar y que podíamos tener una complicación mayor o una fatalidad", añadió.
El jefe del Servicio de Cirugía Cardiovascular, Rodrigo Reyes, explicó que la conexión a Ecmo del niño de 11 kilos mantuvo la sangre oxigenada "independiente de lo que sucediera con los pulmones". Una vez retirado el cuerpo extraño, el pulmón obstruido mejoró. Por su parte, el cardiocirujano pediátrico destacó la coordinación entre ambos equipos, “ya que ayudamos a un paciente con urgencia vital en un caso muy complejo", destacó.
La familia Riquelme Salazar vivió cada hora con angustia. "Desde que llegamos fue una desesperación enorme. El médico nos contó que era una operación riesgosa. Se nos desmoronó el mundo cuando nos dijeron eso, pero los dos médicos que estuvieron nos dijeron que lo harían con todo el corazón, como si fuera su hijo y nos explicaron cómo era la cirugía", relató Yire, papá de Youssef. Su mamá, Sandra habló desde el Servicio de Pediatría antes de que fueran retornados al Hospital Higueras la noche del pasado jueves. "Desde que llegamos al Regional, Youssef mejoró bastante. Agradezco el esfuerzo y todo el apoyo que nos han dado".
En cuanto a la dificultad del procedimiento, el poroto debió ser fraccionado en partes para facilitar su extracción, proceso que tomó tiempo a los otorrinos. "Nos demoramos mucho más de lo que el niño hubiese tolerado sin el Ecmo. En este caso, este trabajo en equipo fue lo mejor para el niño en un cuadro complejo", concluyó el Dr. Marisio sobre el procedimiento.