Hospital Clínico Regional

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Con taladro queman tumores durante ablaciones óseas

Lunes, 13 de Abril de 2026

Da mayor precisión en los procedimientos y se acortan tiempos

La primera ablación del año se realizó con éxito en la Unidad Neurovascular, beneficiando a un paciente joven que sufría intensos dolores en su pierna izquierda, provocados por un tumor benigno, incrustado en su fémur. En promedio, al año se realizan cinco procedimientos de este tipo, principalmente en niños, adolescentes y adultos jóvenes, menores a veinte años. El radiólogo Jorge Zúñiga confirmó que este tipo de lesiones en hueso “genera dolor nocturno que puede llegar a ser invalidante”. El especialista explicó que -normalmente- “estos tumores se puncionan con una aguja especial, que genera calor y, con ello, se quema el tumor”, que es la manera de manejar a estos pacientes. Pero eso, hasta ahora. Porque, el pasado jueves, se realizó esta ablación utilizando un taladro para acortar el tiempo en quirófano y perforar el hueso de forma más precisa y con menos esfuerzo manual. “Fueron dos aspectos nuevos: usar un taladro eléctrico y segundo, una aguja especial que emite ondas microondas, menos invasivas para el paciente”. El radiólogo intervencionista, Andrés Concha comentó que la ablación de osteoma osteoide (es decir, tumor óseo benigno) no es tan frecuente, pero sí genera mucha discapacidad por el dolor que provoca. “La ablación con la que quemamos estos tumores y provocamos que muera, controla todos los síntomas que genera”. Un procedimiento altamente eficaz que puede alcanzar hasta un 95% de éxito, evitando una cirugía abierta convencional. “Esto permite que los niños y jóvenes sientan disminuido su dolor y comiencen a normalizarse”, mejorando su bienestar. “Este kit de taladro y troker desechable es una nueva técnica que ayuda a hacer mejor el orificio en piel y hueso, donde internamos una varilla y dentro de ésta, otro conducto para introducir la aguja y alcanzar el nido del tumor para quemarlo”. El especialista dijo que otra complicación que se resuelve con esto es la angulación en hueso por su dureza porque, para tomar una biopsia tumoral ósea, “hay que calcular muy bien las coordenadas de la perforación. Una vez adentro, no puedes angularte demasiado y se debe hacer una entrada bien precisa y recta. Lo bueno es que tenemos un pabellón neurovascular muy moderno y podemos ir calculando -en tiempo real y con diversos equipos- cómo vamos avanzando en la dirección correcta. Podemos hacer un escaner y tener la certeza del sitio donde queremos llegar”, concluyó el radiólogo celebrando el exitoso procedimiento.

 

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