Cuidados Paliativos a domicilio
Jueves, 19 de Febrero de 2026
Visitas integrales que pacientes agradecen

Gregorio es venezolano y un orgulloso caraqueño. No obstante, sus siete años de residencia en Chile le han permitido conocer -en primera persona- el sistema de salud nacional y compararlo con el de su país de origen. Don Gregorio es lapidario. “Yo no me voy de Chile por eso. Es que si no, me muero”, exclamó. Él es uno de los tantos pacientes que son visitados por equipos clínicos de Cuidados Paliativos con su estrategia de atención en domicilios. En diversos turnos, un grupo de profesionales multiestamentario acude a verlos de lunes a viernes. El jueves, recién pasado fue el turno de Gregorio. “Lo mío partió con una obstrucción intestinal y me atendieron para tratar una peritonitis grave y la afectación de un pulmón”, recordó. Se sospechó de un posible tumor y siguió realizándose exámenes en nuestro recinto. Tras una intervención, hace poco más de un año, equipos de cuidados paliativos lo monitorean en su domicilio en el sector de Michaihue, en San Pedro de la Paz. “No han dejado de atenderme desde que salí de Oncología. Dos días después de haber ingresado al programa de atención domiciliaria, ya estaban acá. Esta gente es demasiado buena. Muy rápido todo. Para mi es un gran agrado porque tienen mucha calidad humana, un profesionalismo muy bueno y uno se siente que está en buenas manos. Yo no me quejo”, manifestó muy resuelto sobre lo que considera “un robusto sistema de atención de salud, oportuno y resolutivo”, dice. “Independiente de cómo esté la situación actual, siempre encuentras una respuesta”, reflexionó, al término de su consulta itinerante y se apura en contrastarlo con la realidad de su añorada venezolana. “¡Es que allá no hay nada. Hay que comprar suero, algodón, todo!. Yo acá no he comprado ni gastado nada. Así que muchas gracias, primero a Dios y, segundo, a este país. Estoy vivo y muy agradecido gracias a Chile”, remató.